Tapón apical en 2.1 tras traumatismo: leer la fractura antes de tocar el diente
Puedes reconstruir el caso entero: diagnóstico, decisión terapéutica, ejecución y resultado o control. Cómo clasificamos los contenidos

Diana Villanueva Ortiz
Endodoncia y Cirugía Apical
- Endodoncia
- Traumatología dental
- Ápice abierto
- Tapón apical
- Biocerámicos
- CBCT
- Odontopediatría
Situación inicial
Paciente de 8 años que acude con antecedente de traumatismo en 2.1. En la exploración intraoral se objetiva un incisivo central superior con una restauración previa sobrecontorneada, ajuste palatino comprometido y un defecto periodontal asociado que sugiere empaquetamiento de comida y una fractura no diagnosticada en la primera visita.
El estudio con CBCT cambia el mapa clínico. Aparece una fractura coronal oblicua con extensión hacia palatino que no era visible en la periapical, una lesión apical por necrosis y, sobre todo, un ápice abierto propio de la edad. La restauración anterior queda claramente sobrecontorneada, no asentada en el margen real de la fractura.
Antes de intervenir hay que responder cuatro preguntas de decisión: dónde termina realmente la fractura, si el diente es restaurable, qué está provocando el defecto periodontal y cuál es el tamaño de la lesión apical. La respuesta a cada una modifica el pronóstico y el plan.
El diagnóstico final combina necrosis pulpar con lesión apical, ápice abierto en 2.1, fractura coronal oblicua con extensión palatina y una restauración previa mal contorneada que está manteniendo el defecto periodontal. Se plantea conservar el diente en una paciente muy joven, con vigilancia estrecha.
Tratamiento
El tratamiento se organiza en dos frentes que avanzan a la vez. Por un lado, resolver el problema restaurador que estaba manteniendo el defecto periodontal: retirada de la restauración sobrecontorneada, gingivectomía puntual y reubicación del margen sobre el margen real de la fractura, para asegurar aislamiento fiable con dique de goma antes de tocar el conducto.
Con el aislamiento resuelto, la desinfección del sistema de conductos se realiza con instrumentación XP Endo Rise e irrigación con hipoclorito sódico, sellado del margen con gingival barrier para que el NaOCl no escape hacia el defecto periodontal en la primera visita.
El objetivo endodóntico es crear un tope apical en un ápice que no se ha cerrado por la necrosis previa al traumatismo. Se apuesta por un tapón apical con biocerámico reparador en un solo tiempo, evitando protocolos largos de apexificación con hidróxido de calcio en una paciente de 8 años.
La técnica se ordena en tres pasos imprescindibles. Paso 1: calibrado apical con instrumento a longitud de trabajo (aquí #60 a 25 mm) para conocer el diámetro real del ápice abierto y anticipar el tamaño del tapón. Paso 2: probar pluggers de distintas profundidades para asegurar que se puede llevar el biocerámico de forma controlada a través del conducto sin sobreobturar. Paso 3: colocación de un biocerámico reparador de fácil manejo —en este caso BC Universal RRM, premezclado y ready to use— para conformar el tapón apical en un solo tiempo.
El caso se cierra con una restauración provisional cementada sobre el nuevo margen y un plan de seguimiento estrecho: paciente muy joven, diente conservado, decisión de mantener y vigilar.
En traumatología, muchas veces el diagnóstico correcto no aparece en la primera radiografía ni en la primera exploración. Antes de tocar el diente, hay que saber exactamente cuál es el problema.
Aprendizaje
En un traumatismo con defecto periodontal asociado, la periapical no basta. El CBCT es el que dibuja el mapa real: extensión de la fractura, estado del ápice y tamaño de la lesión. Sin ese estudio, cualquier plan endodóntico se hace a ciegas y explica por qué muchas retomas fracasan.
El defecto periodontal no siempre es periodontal. Aquí lo mantenía una restauración sobrecontorneada que empaquetaba comida sobre el margen de la fractura. Antes de intervenir sobre el hueso, hay que auditar la restauración previa: si el margen no está limpio ni asentado, el tejido no va a estabilizarse por muchos protocolos que se apliquen.
En un ápice abierto por necrosis en paciente joven, el tapón apical con biocerámico en un solo tiempo ha desplazado al protocolo clásico de apexificación con hidróxido de calcio. La secuencia calibrado apical → probar pluggers → biocerámico reparador convierte una intervención larga y con revisiones repetidas en un procedimiento reproducible y predecible.
Para el lector odontólogo, la lectura de fondo es de método. En traumatología, el diagnóstico correcto no aparece en la primera exploración ni en la primera radiografía; aparece cuando se hacen las preguntas correctas antes de tocar el diente: dónde termina la fractura, qué está manteniendo el defecto, qué tamaño tiene la lesión y qué diámetro tiene el ápice. Responderlas es lo que hace conservable un incisivo central en una paciente de 8 años.

Autor del caso
Diana Villanueva Ortiz
Endodoncia y Cirugía Apical
Las imágenes y la información clínica de este caso han sido proporcionadas por su autor. A partir de ese material, el equipo editorial de Doctor&Cols ha estructurado y desarrollado el contenido para facilitar su comprensión, destacar los aprendizajes más relevantes y mantener un formato homogéneo en toda la plataforma.
Las decisiones, procedimientos y resultados clínicos corresponden al profesional firmante. Los textos de contexto, síntesis e interpretación editorial han sido elaborados por Doctor&Cols y no deben entenderse como citas literales del autor, salvo cuando se indique expresamente.





