Injerto de tejido conectivo en 3.1-4.1: cuando la dehiscencia aparece en la cirugía que dabas por ganada
Puedes reconstruir el caso entero: diagnóstico, decisión terapéutica, ejecución y resultado o control. Cómo clasificamos los contenidos

Antonio Acevedo Gragera
Cirugía y Periodoncia
- Periodoncia
- Cirugía mucogingival
- Injerto de tejido conectivo
- Recesiones gingivales
- Complicaciones
- Fenotipo gingival
Situación inicial
El sector anteroinferior concentra recesiones en 3.1 y 4.1 sobre un fenotipo fino, con encía queratinizada escasa y tejidos que se irritan con facilidad. Es la combinación clásica: poca banda de encía adherida, inserciones musculares próximas al margen y un vestíbulo que trabaja en contra del cirujano.
La indicación es clara: injerto de tejido conectivo palatino para cubrir las recesiones y, sobre todo, para engrosar el fenotipo y estabilizar el margen a largo plazo.
La planificación se hizo con la confianza que dan los años haciendo injertos. Y esa confianza, en este caso, forma parte del aprendizaje: el sector anteroinferior no perdona la falta de previsión sobre las tensiones que va a soportar el colgajo.
Tratamiento
Se eleva el colgajo en el sector anteroinferior y se obtiene un injerto de tejido conectivo del paladar. El injerto encaja con precisión sobre el lecho receptor, adaptado a la extensión de las recesiones y estabilizado con suturas que buscan inmovilidad total sobre la superficie radicular.
El cierre fue, en la propia valoración del cirujano, de libro: colgajo posicionado, suturas interproximales y ausencia aparente de tensión. Todo apuntaba a un postoperatorio sencillo.
La realidad clínica corrigió esa expectativa. En los primeros días aparecieron dehiscencias del colgajo con exposición parcial del injerto. En el sector anteroinferior, la musculatura, la movilidad del labio y el escaso volumen de tejido de recubrimiento generan tensiones que no siempre se anticipan en el momento de suturar.
La decisión ante la exposición fue no intervenir de nuevo: mantener el injerto estabilizado, controlar la carga bacteriana y permitir que el tejido expuesto epitelizara por segunda intención, protegiendo la porción integrada del injerto.
Aprendizaje
El injerto epitelizó por completo. El resultado final muestra una banda de encía queratinizada continua y un engrosamiento de fenotipo más que óptimo: exactamente el objetivo biológico que se perseguía, alcanzado por un camino distinto al previsto.
La primera lectura es técnica: en el sector anteroinferior, la tensión muscular y la movilidad del colgajo condicionan el pronóstico del cierre tanto o más que la calidad del injerto. Anticipar esa tensión —liberando adecuadamente, eligiendo el diseño de colgajo y el patrón de sutura— es parte del acto quirúrgico, no un detalle final.
La segunda es de manejo: la exposición de un injerto de conectivo no equivale a fracaso. Con estabilidad y control de placa, la epitelización secundaria puede dar una banda queratinizada de calidad. Reintervenir por impaciencia habría comprometido lo que la biología estaba resolviendo sola.
Y la tercera, la que da sentido a compartir el caso: la cirugía mucogingival es tanto técnica como gestión de la incertidumbre. Convencerse del éxito antes de tiempo no cambia el comportamiento de los tejidos; saber qué hacer cuando se desvían, sí.

Autor del caso
Antonio Acevedo Gragera
Cirugía y Periodoncia
Las imágenes y la información clínica de este caso han sido proporcionadas por su autor. A partir de ese material, el equipo editorial de Doctor&Cols ha estructurado y desarrollado el contenido para facilitar su comprensión, destacar los aprendizajes más relevantes y mantener un formato homogéneo en toda la plataforma.
Las decisiones, procedimientos y resultados clínicos corresponden al profesional firmante. Los textos de contexto, síntesis e interpretación editorial han sido elaborados por Doctor&Cols y no deben entenderse como citas literales del autor, salvo cuando se indique expresamente.





